Ya hemos comentado que la Gastronomía de Jaén es muy rica y variada, si además tenemos en cuenta las temperaturas más suaves del otoño y lo que la naturaleza nos ofrece, nos encontramos con un marco ideal gastronómico.
Es la estación de las setas ya que con las lluvias y la humedad es cuando aparecen. Con ellas podemos elaborar sabrosos platos, algunas simplemente a la plancha con un poco de sal gorda y aceite de oliva. Se pueden preparar platos en los que junto al arroz las utilicemos como punto de partida (combinan muy bien). También como acompañamiento de carnes, pescados y para preparar deliciosos guisos y estofados.
Otra de las delicias que podemos disfrutar es la carne de monte derivada de la caza. En Andujar saben bien de lo que hablamos, pues basan mucho su gastronomía en la carne de monte. El término de Andujar tiene más de un 75% de espacio en Sierra de monte, el ciervo, el gamo y el jabalí forman parte de su atractivo gastronómico y por supuesto turístico. Es una delicia perderse por los restaurantes de la provincia que cocinan la carne de monte, la cual hay que enternecer y darle un sabor apropiado.
No nos olvidemos del cordero segureño el cual tiene unas cualidades que lo diferencian de otras. La raza segureña tiene un sabor exquisito y tenemos la suerte de disponer de este producto que es muy preciado en el resto del país, en concreto los más consumidores son el mercado levantino y el catalán.

Jaén es tierra de tradiciones y una tradición muy otoñal de nuestras abuelas ha sido siempre preparar conservas de tomate y otros productos, así como mermeladas para reservarlas para el invierno. Aún podemos encontrar conservas y mermeladas elaboradas artesanalmente para disfrutar esos productos durante el año, pero que bueno es saborearlos en temporada con toda su frescura.
Y por supuesto y para finalizar recomendaros tomar frutos secos como las avellanas, nueces y castañas. Tienen unas magníficas propiedades y es el momento de consumirlos.







