El origen de la salsa romesco se atribuye a la costa de Tarragona y parece ser que la romescada (un plato marinero) fue su precursor. Una salsa muy común y extendida por toda Cataluña.
Se utiliza como acompañamiento para carnes, pescados y verduras. Sobretodo es muy conocida y popular por su uso imprescindible para una buena calçotada. Los calçots son unas cebolletas tiernas que se asan a la parrilla, luego el calçot es untado en la salsa romesco y comido directamente, se convierte en una auténtica ceremonia y motivo de celebración grastronómica y social.
Esta es la receta para realizar tan preciada salsa:
INGREDIENTES para medio litro
2-3 tomates maduros, 1 cabeza de ajos, 2 ñoras,15 gr. de almendras tostadas, 15 gr. de avellanas tostadas, 1 rebanada pequeña de pan tostado, 250 gr. de aceite de oliva virgen extra (AOVE), 100 gr. de vinagre, pimentón rojo dulce, 1 guindilla y sal.
ELABORACIÓN
Los tomates, cebollas y ñoras se asan y a medida que van estando a punto se sacan del horno y se pelan.
En un mortero se machacan los ajos hasta conseguir una pasta. Se incorporan el resto de ingredientes y se sigue trabajando hasta obtener una pasta fina. (te puedes ayudar de una batidora si lo deseas).
Se incorpora el aceite de oliva virgen extra, poco a poco y en forma de hilillo , sin dejar de mover con el mazo. Cuando la salsa esté montada se termina añadiendo un poco de vinagre y se comprueba el punto de sal. Dado que a veces puede resultar dificil montar la salsa, es habitual añadir una rebanadita de pan para ayudar a ligar la salsa.

Una muestra de un plato que puedes acompañar con esta salsa es este bacalao a la plancha al romesco del restaurante Santana28 de Jaén, lo puedes ver aquí.







